"El Poder del Ayuno" | Una bendición sobrenatural. 1a Parte

Actualizado: 24 sept



Mateo 6:16-18 RV TEXTO BASE.


"Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. "


Cómo entendemos el ayuno.



  • El ayuno es un tiempo especial, una cita, un encuentro con Dios. Es el deseo, el anhelo de tener un momento personal, intencional e intenso con el Padre.

  • Es tener sed de Dios y querer más de Él y buscarlo a través de un “sacrificio”. Muchos quieren y buscan la bendición, prosperidad y cosas buenas de Dios pero, pocos, muy pocos están dispuestos a pagar el precio.


Hablar del AYUNO requiere de un estudio amplio de la Palabra de Dios. El AYUNO fue y es una "mandato" de parte de Dios. Desde el Antiguo Testamento (A.T.) vemos y leemos claros ejemplos de la influencia y repercusiones que tenía en el pueblo de Israel.


  • Dios ordenó, en el Antiguo Testamento, el ayuno en el Día de la Expiación (Día especial, de las más sagradas y solemnes, en que el pueblo pedía perdón por sus pecados cometidos durante el año. (Levítico 16:29-31 y 23:32-37; Números 29:7).

  • Tambien durante el exilio, el pueblo judío expandió la práctica del ayuno (Zacarías 7:3-5 y 8:19).

Viendo este contexto histórico y espiritual debemos de retomarlo como parte vital de nuestro servicio, comunión y relación con Dios. Jesús, como vemos en nuestro texto base, daba entender que sus seguidores lo practicarían: "Cuando ayuneís..."


John Dawson en su libro: “La Reconquista De Tu Ciudad”, menciona: "Cuando usted ayuna y su cuerpo le pide comida, sabe que necesita la gracia de Dios para no desistir. Negar su apetito se convierte en una intensa batalla personal. El hambre y la debilidad me humillan, con desesperación necesito de la gracia para mantener mi compromiso de abstenerme de alimento. La pobreza de mi autosuficiencia queda expuesta, y en lugar de ella se revela la suficiencia de Cristo".


Decimos que ayunar es una "bendición sobrenatural" es porque las Escrituras nos dan una gran cantidad de ejemplos evidencias a través de diversas manifestaciones. No buscamos el AYUNO como un fin, es un medio, una disciplina espiritual; el fin es la piedad, es la intimidad y comunión con y en Cristo, ser más como Él. Y ser como Él es del interior hacia el exterior de nuestras vidas. La semejanza a ser como Cristo. Tener un corazón como el de Cristo.


El ayuno es privarse o abstenerse de comer. Punto.


El Señor no da más de 35 referencias en su Palabra de la importancia, el poder, la necesidad, las consecuencias, la intensidad, las formas y maneras, el beneficio físico y espiritual.


Como iglesia, comunidad y como sus hijos debemos experimentarlo y vivirlo; pero sobre todo Jesús nos exhorta practicarlo porque sabe, porque Él lo experimentó, el poder sobrenatural que se hallá ahí. Este poder proviene de la presencia del Padre, de la manisfestación del Espíritu Santo. Ninguna excusa, por válida que sea para nosotros, podremos presentarla para no hacerlo.


  • Moisés ayunó dos periodos de 40 días (80 días en total) en el monte Horeb sin comer ni tomar agua. (Deuteronomio 9:9-18)

  • Ester y el pueblo judío ayunaron 3 días sin alimento y sin líquidos. (Ester 4:16)

  • Daniel ayunó 21 días sin comer carne, ni vino, ni manjar delicado.(Daniel 10:2, 3)

  • Jesús ayunó 40 días sin comer. (Lucas 4:2)

  • Josafat: 2 Crónicas 20:3 Josafat proclama ayuno en todo Judá para buscar el rostro de Jehová

  • Nehemías, Job, Ester, Salmista, Jeremías, Isaías, Joel.

Fin Parte 1.

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